Archivos para Julio, 2008

Un mes en MARCA

Publicado en Personal con etiquetas , el Julio 31, 2008 por Juan Carlos González

Julio abandona ya nuestros calendarios, lo que quiere decir que hoy completo mi primer mes de prácticas en MARCA. Y lo hago con la incertidumbre de no saber si me encuentro en el ecuador o en el primer tercio de mi periodo de prácticas. Hasta que el mes de agosto no evolucione y nos lleve a sus últimos días, no sabremos si septiembre también incluye nuestra formación.

Pero con 31 días en la redacción de MARCA, ya puedo hacer un balance sobre mis impresiones. Cuando estás dentro del meollo, la magia que se ve desde fuera no desaparece, sino que es distinta. Entras a formar parte del kit de magia, por lo que eres un elemento, una herramienta más en la inmensa cadena de personas que hacen posible el periódico. Pero sobre todo, descubres cómo funcionan todos los engranajes, quién manda y quién toma las decisiones. Y también, conoces a personas que trabajan en la sombra, que se encargan de editar las noticias que mandan los redactores que están repartidos por toda España, y esa gente no firma en el periódico.

Sin embargo, también los hay que deciden no firmar sus propias noticias y poner el nombre de algún becario. Así se lavan las manos y su conciencia, porque hay temas que dejan mucho que desear en cuanto a su correspondencia con la realidad.

Aunque nos han acogido a las mil maravillas. Los becarios somos su distracción, la inyección de motivación y juventud que les falta a los redactores fijos el resto del año. Les gusta enseñar a los jóvenes, porque así se demuestran a sí mismos la experiencia que tienen. Personalmente, he tenido charlas con redactores de la sección del Real Madrid que me han confesado secretos personales y profesionales. Aquello que no pueden decir a los jefes, nos lo dicen a nosotros. Somos una especie de confidentes, porque saben que les vamos a dar la razón. Porque la tienen, porque llevan más años que nosotros y sabes que la llevan. Y sobre todo, por el trato humano que nos dan.

Y después está el resto de becarios. Cada uno con su vida, con su camino, con su espacio. Los hay que ya han acabado la carrera, que ya han hecho varias prácticas; los hay que están a punto de terminar los estudios, que esperan compatibilizar lo que les queda con alguna beca; y luego están los que todavía se tienen que enfrentar a los exámenes universitarios durante dos años, como yo. Ahora bien, si me ofrecen seguir, me faltará tiempo para decir que sí. Ya veré cómo me organizo, pero hay trenes que no se pueden dejar pasar. De momento, para celebrar el primer mes de becarios, hoy tenemos fiesta en un céntrico garito de Madrid.

Estaciones de paso

Publicado en Cotidianidades con etiquetas , , , , el Julio 30, 2008 por Juan Carlos González

Ése es el título de la última novela que he leído. Su autora es Almudena Grandes, novelista que descubrí en mi primer año de carrera, cuando nos obligaron a leer dieciséis libros en cuatro meses para una sola asignatura. No sé si batimos un récord, pero quizás debimos interesarnos por el asunto, porque salimos a una media de más de un libro por semana.

El caso es que la lectura, como todo en mi vida, va por fases. Ahora me ha vuelto a picar el gusanillo después de unos meses de abstinencia literaria. Estaciones de paso se compone de cinco relatos breves sobre adolescentes de entre dieciséis y dieciocho años. Se lee muy rápido, y cada una de las historias engancha más que la anterior. Yo no es que sea un experto analista literario, pero sí que puedo decir si me gusta o no. Y éste me ha gustado.

Sobre todo por el estilo fresco y ágil de su autora. A Almudena Grandes la descubrí en Castillos de cartón, cuya esencia es un triángulo amoroso universitario. De los dieciséis libros que me tuve que leer del tirón en el primer cuatrimestre de la carrera, éste fue el que más me enganchó y con el eque más disfruté. Así que os recomiendo ambos, pero si sólo tenéis tiempo para uno de ellos, creo que os complacerá más leer Castillos de cartón. Os aseguro que no os defraudará.

Sin camisetas limpias

Publicado en fútbol con etiquetas , , , el Julio 29, 2008 por Juan Carlos González

Nos quedamos sin camisetas limpias. Ya no habrá ningún equipo de la Liga española que se salve de la publicidad en su equipación. Los colores y el escudo no son rentables, es necesario decorarla con unos millones de euros en forma de logotipo de una compañía. Da igual de qué sector forme parte, sólo importa la cantidad que aportará a las arcas del club. El Athletic de Bilbao, el club más romántico que queda en España, se vende a la refinería Petronor por 2 millones de euros. La crisis económica derrota a la mayor tradición impoluta del fútbol español.

El conjunto bilbaíno ya no tiene tantos aficionados como antes en el resto de España. Ahora sólo se concentran en el País Vasco, y la ideología nacionalista se institucionaliza desde el presidente al último jugador. Por eso, nuestra generación no tiene el cariño que sí tienen nuestros padres y abuelos por la casaca rojiblanca. Ese halo de romanticismo que rodeaba todo lo que tenía que ver con La Catedral del fútbol nacional. Mientras que otros clubes se enzarzaban en fichajes de estrellas mundiales, el Athletic incorporaba a su plantilla a los nacidos en Bilbao y alrededores, o a los que tenían ascendencia vasca. Y encima, ganaban ligas y copas del Rey.

A lo que quiero llegar con todo esto es que el dinero se ha apoderado de los sentimientos del fútbol. Recuerdo una medio discusión con compañeros de la universidad. Uno decía que los clube se han convertido en empresas, y el otro que son un sentimiento, no sólo una máquina de ganar y gastar dinero. Yo creo que los dos tienen razón, porque un equipo de fútbol es algo que uno elige y ama sin límites, pero en la época actual, los que gobiernan los clubes lo hacen como directores ejecutivos de una multinacional. Sólo buscan beneficios económicos (algunos también los deportivos), pero cada vez quedan menos sentimientos irracionales, que son la bendita salsa del fútbol. Ya no quedan camisetas limpias…

P. D.- Hoy se cumple un mes que España ganó la Eurocopa en Austria. Así que os dejo la foto que me hice en MARCA posando con la Copa de nuestras ilusiones.

Un año

Publicado en Personal el Julio 28, 2008 por Juan Carlos González

Ya llevamos un año sin ella. Ya hace un año que él perdió a su madre, y nosotros, una parte de nuestras vidas. Fue el episodio más triste que me haya tocado a mí vivir de cerca, y ya hace un año. Un año que nos ha servido para unirnos más todavía, y mira que ya es difícil. Siempre que alguien de fuera del grupo me dice que “se os ve un grupo muy unido”, se me escapa una sonrisa de orgullo. Sí, porque tenemos un tesoro, nos tenemos los unos a los otros. Tenemos la suerte de poder contar con amigos de verdad, de esos que avanzan contigo en las experiencias de la vida. Siempre hemos hecho todo juntos. Y hace un año, lloramos juntos.

Porque aunque mi profesor de cine diga que es más difícil hacer reír que llorar, en la vida real cuesta soltar las lágrimas, mientras que una sonrisa, sincera o falsa, no requiere casi ningún esfuerzo. Y un amigo es aquel que llora contigo cuando lo pasas mal. Cuando las lágrimas salen de dentro, cuando son sentimientos, cuando lloras sin vergüenza de que te vean llorar. Y hace un año, lloramos todos, juntos, sin podernos consolar los unos a los otros.

Ya ha pasado un año. Pero desde aquel 27 de julio, nuestro corazón reserva un espacio de dolor y de recuerdo. Nos hemos criado juntos, nuestros padres nos han visto crecer, nos han visto hacernos hombres. Por eso cada uno de los amigos y sus familias forman parte de una gran familia de amigos. Por eso nos dolió. Por eso nos sigue doliendo. Pero un año después, me congratula ver que él ha heredado la sonrisa y la felicidad, los signos característicos perpetuos de ella.

La subida a Alpe D’Huez

Publicado en Otros deportes con etiquetas , , , , el Julio 24, 2008 por Juan Carlos González

Ayer no pude ver en directo la subida a Alpe D’Huez, pues justo cuando los ciclistas iban a comenzar las duras rampas del mítico puerto, yo debía salir por la puerta en busca del tren que me llevase a la redacción de MARCA (donde, por cierto, me contaron que todos dejaron de teclear para animar a Sastre). Pero antes de partir hacia mi destino laboral, como movido por un pálpito, decidí poner a grabar el vídeo, porque estaba seguro de que sería una ascensión para el recuerdo. Aunque ayer viví la emoción de la subida final a través de la radio (admiro ese medio, pero en las etapas de ciclismo es muy difícil enterarse de todo), hoy la he visto en televisión.

Entre las impresiones de la naracción radiofónica de ayer y las de las crónicas de los periódicos de hoy, he encontrado algunos desajustes, por lo que he decidido juzgar por mí mismo. No había acuerdo entre la actitud de los hermanos Schleck, entre el objetivo de los ataques de Valverde. Así que saco mis propias conclusiones.

El ataque de Sastre fue fantástico. No meteórico, pero sí constante. A la segunda logró zafarse del resto. Pedalear en busca de la gloria. Para eso tuvo que mirar para atrás. La primera vez vio a Menchov, y paró. La segunda no vio nada, ni sol ni sombra, y se fue a coronar el puerto y a vestirse con una corona amarilla. Fue épico, y con 33 años. Cuando no hay un talento joven que sobresalga, la madurez se viste de experiencia para ganar.

Los hermanos Schleck estaban nerviosos, sí, pero no creo que en ningún momento quisieran perjudicar a Carlos Sastre. Cuando el abulense (así se define él, aunque nació en Leganés) estaba a tan sólo 20″, los luxemburgueses pensaban que podía convertirse en un puente para después llevarse al mayor de los hermanos para arriba. Por ese motivo estaban intentando salir del grupo y dejar fuera de combate a Evans y compañía. Cuando comprendieron que la distancia de Sastre era suficiente para volver a convertirlo en el jefe de filas, los hermanos salían a los ataques, pero sin resonder. Callaban a la rueda del que saltaba.

La misma actitud tuvo Valverde. Cuando la diferencia era pequeña, el murciano soñaba con saltar del grupo, marcharse con Sastre y ganar la etapa. Pero eso no es un deseo, son tres, y en el Tour no hay genios a más de dos mil metros de altura. Mejor dicho, ayer hubo uno, un gran genio, y se llama Carlos Sastre. Espero que ese genio logre su sueño, por el que ha dado pedales toda su vida, por el que lo ha sacrificado todo. Si gana, será un digno y merecido campeón. Si pierde el Tour en la contrarreloj contra Evans, en los Campos Eliseos brillará el mayor chuparruedas que ha parido madre.

¿Eto’o?

Publicado en fútbol con etiquetas , , el Julio 23, 2008 por Juan Carlos González

Hoy, la portada de El Mundo Deportivo ha alterado las concentraciones de Real Madrid y FC Barcelona. No me extraña. Sólo pensar que Eto’o puede regresar al equipo blanco revoluciona el corazón a cualquiera. Aunque yo creo que esto no es más que una estrategia para vender más periódicos, la repercusión de esa noticia ha sido espectacular. Como no podía ser de otra forma, por otra parte. Eto’o ya sabe que Guardiola no cuenta con él, y no es de extrañar que su entorno filtre un interés ficticio desde las oficinas de Concha Espina, con el objetivo de que el camerunés logre el destino deseado.

Es decir, con tal de no venderle al Madrid, Laporta se verá obligado a malvenderle al club que Eto’o quiera, aunque eso suponga que el Barça no obtenga demasiados beneficios. Lo que está claro es que los 50 millones con los que soñaba el presidente blaugrana se rebajarán a la mitad, o casi.

Pero el meollo de la cuestión es si el Madrid necesita a Eto’o. En el fútbol hay mucho rencor, y el madridismo no perdona la excéntrica celebración que tuvo Eto’o después de ganar su primera Liga. La mayoría de los aficionados blancos no quieren verle ni en pintura. Sobre todo, porque Eto’o no se calla ni en misa, así que sería su fichaje sería como tirar un petardo en mitad de un paraje tranquilo.

Y si el madridismo no quiere a Eto’o, los azulgranas tampoco quieren que el león indomable coja el puente aéreo. Según una encuesta promovida por El Mundo Deportivo, a la hora en que escribo, tres de cada cuatro culés desaprueban la operación. Ni contigo ni sin ti. El aficionado del FC Barcelona comienza a mantener una relación de inseguridad con el crack. Ya veremos si el rumor se torna en interés comprobado. De momento, creo que sólo es una estrategia para subir las ventas, por parte del periódico, y para salir al equipo deseado, por parte del entorno del jugador. No sería la primera vez que los medios de comunicación son utilizados por las fuentes. Ni la última.

El Madrid se enreda

Publicado en fútbol con etiquetas , , , el Julio 22, 2008 por Juan Carlos González

Y mucho. Todavía no hay ninguna novedad en la plantilla blanca, y algunos empiezan a ponerse nerviosos. Es lógico, porque durante el verano sólo los fichajes son capaces de sofocar el calor y refrescar las miras de la siguiente temporada. Y en esa guerra psicológica, el Madrid no hace más que enredar con Cristiano Ronaldo. Yo no sé si al final vendrá o no (en la redacción de MARCA tampoco se tiene seguro, aunque apuestan por verle vestido de blanco), pero creo que deberían fijarse otros objetivos, venga o no el crack portugués.

El Real Madrid necesita algo más que Cristiano Ronaldo. Calderón sabe que el fantasma de Kakà le persigue como si fuera su sombra, y la única manera de darle esquinazo es traer al jugador del Manchester. Eso cree él, aunque yo le propongo: ¿no sería más eficaz construir un equipo campeón de Europa? El madridismo, que es muy exigente, está ávido de celebrar la Décima. Pero el equipo lleva demostrando durante cuatro años que todavía no está preparado para reinar en Europa. Gobierna en España, pero el continente son palabras mayores.

Entonces, ¿cómo se puede mejorar los octavos de final, ronda en la que el Madrid se estrella desde la catástrofe de Mónaco? Se logrará dar un paso adelante si se refuerza el equipo en el campo y no en las revistas del corazón. Odio el aire de estrella que se le otorga a Cristiano Ronaldo y él acepta encantado. Me recuerda mucho al estilo de Beckham, lo cual no es nada halagüeño para los intereses blancos. Claro, que si pagan por ti casi 100 millones de euros y te conviertes en el fichaje más caro de la historia, te volverías igual de idiota.

Mientras, Calderón y Mijatovic se olvidan de posiciones desvalidas a día de hoy. La defensa, que estuvo excepcional la temporada pasada, puede acusar bajas. Cannavaro afronta su última temporada en el Madrid, y las lesiones podrían convertirse en un compañero más, Metzelder disputó menos partidos que Ronaldinho en toda la temporada, Marcelo no termina de madurar y Salgado se agarra a la taquilla del vestuario para no salir del club. Sólo Ramos, Pepe y Heinze inspiran confianza a ciegas.

En el centro del campo, Gago, Diarrà y De la Red cubren la retaguardia, pero el salón de los artistas flaqueará en cuanto llegue un resbalón en forma de lesión. El año pasado, la eliminación en Champions y el bache en la Liga coincidieron con la baja de Sneijder. A Robben le apodan el extremo de cristal y Guti no mantendrá un nivel muy elevado. Primero, porque nunca lo ha hecho, y segundo, porque tiene un año más. La magia de Robinho puede emigrar a Londres (donde, personalmente, creo que puede chamuscarse), así que se necesitan refuerzos. Si quieren a Van der Vaart, que lo traigan ya. La diferencia entre traerle este año o el que viene es de cinco millones de euros. ¿Van a mirar la pela cuando quieren pagar 85 millones por C. Ronaldo?

Y la delantera también necesita un retoque. Van Nistelrooy y Raúl han funcionado muy bien los dos últimos años, pero Van Gol ya se perdió el último tramo de la temporada y no siempre el recambio saldrá atinado. Porque ese recambio es Higuaín, o como me gusta llamarlo, el hombre que sólo mete goles en primavera. Suena a guasa, pero está comprobado. Mírenlo. ¿Se imaginan a Villa vestido de blanco? ¿40 millones? ¿Qué son 40 millones por un jugador que siempre llega a los 18 goles en la Liga? ¿Y qué son 40 millones con tal de sofocar el bochorno veraniego incesante que sufren sus aficionados?

Necesito fútbol

Publicado en Otros deportes, fútbol con etiquetas , , , , , el Julio 21, 2008 por Juan Carlos González

Tres semanas sin fútbol es demasiado. Se me está haciendo muy largo… y todavía tendré que esperar algunas semanas más para volver a sentir la emoción del fútbol y de la competición. Para sobrevivir ante la ausencia del deporte rey, me alimento de recuerdos. El mágico mes de junio, la victoria en la Eurocopa, la celebración en España. La vida es un cúmulo de experiencias y sus respectivos recuerdos. Pero la existencia humana no puede basarse únicamente en recuerdos. Necesitamos nuevas experiencias, nuevos retos, nuevas emociones. Y yo necesito una nueva temporada futbolística cuanto antes.

A pesar de no disfrutar de mi plato preferido, el restaurante del deporte me ofrece multitud de segundos platos nada despreciables, al menos por mi parte. Porque ayer disfruté con la Fórmula 1, el Tour, el baloncesto y las motos. Y todo escalonado, sin coincidencias en el tiempo. Primero vi cómo Alonso volvía a decepcionar, tanto a la afición como a sí mismo. La mala suerte es un argumento aceptable cuando ya se ha demostrado la calidad, pero hasta Nelsinho Piquet llegó al podio ayer. La elección de la estrategia errónea carrera tras carrera no puede justificarse sólo con la mala suerte.

Luego llegó el Tour. Pereiro volvió a nacer cinco metro más abajo, Sastre demostró que la grandeza del Tour está en las etapas de montaña y el conservador Cadel Evans perdió menos tiempo del que merecía. Las etapas de mañana y del miércoles prometen mucho. La de ayer curó mi disgusto de los positivos de días anteriores. Al caer la tarde, la selección de baloncesto se ensañó con la Rusia que nos birló nuestro Europeo. Debimos ganar aquel partido, del que Pepu, a mi juicio, salió perdedor. No acertó en nada, se obcecó en jugar sólo con Gasol olvidando los múltiples recursos del equipo y se equivocó en la defensa del último balón. Ayer nos vengamos, aunque sólo vale para coger moral de cara a Pekín.

Al filo de la medianoche disfrutamos con Rossi y Stoner. Lorenzo salió volando antes de tiempo de su moto, y el espectáculo quedó reducido a los dos primeros del Mundial. Fue la mejor carrera en mucho tiempo: un sinfín de pasadas, lanzadas y devueltas, al borde de estamparse contra el asfalto. Simplemente, impresionante. La redacción de MARCA jaleaba a uno y otro (cada uno tiene su preferido), pero todos salimos contentos por el espectáculo. El resultado ya fue otra cosa: ganó el mago Valentino.

Así que mientras mato el gusanillo con el resto de la oferta deportiva, espero con ansiedad los bolos de verano. Porque aunque no sirven para nada, ya empezaremos a soñar con las posibilidades de nuestro equipo para este año. De momento, los partidos del Depor en la Intertoto son recibidos como agua de mayo.

¿Por qué no se juega antes?

Publicado en Cotidianidades, fútbol el Julio 19, 2008 por Juan Carlos González

Cuando me toca quedarme al cierre del periódico, no salgo de allí hasta pasada la una de la madrugada. A esa hora, muchos ya están hartos de cervezas, cubatas, chupitos… o combinaciones extrañas y atrevidas. Pues ayer me tuve que quedar hasta la 1.30. Era la primera vez que me quedaba hasta tan tarde, y es llamativo el contraste de esas horas si lo comparamos a la actividad frenética de las siete de la tarde. No se queda nadie en la redacción. Solamente una persona de guardia, hasta que le confirmen que todas las ediciones se han imprimido bien en sus respectivas imprentas.

Ayer hubo que esperar a la información del baloncesto. Como acabó tarde, la crónica del partido fue lo último en llegar al periódico. Por cierto, ¡vaya paliza de la selección española a la portuguesa! Parece que estos chicos -los Golden Boys, como se bautizaron a sí mismos tras conquistar el oro de Japón- están destinados a triunfar allá donde vayan.

Pero hoy me quiero referir a los postreros horarios que se reservan en nuestro país para las competiciones deportivas. Pero especialmente tardíos son los partidos de fútbol. ¿Por qué tienen que jugar tan tarde? ¿Quién se beneficia de jugar a las diez de la noche? A mí sólo se me ocurre un ganador: la televisión. Son las cadenas de televisión las que deciden en muchas ocasiones los horarios de los partidos, porque así se aseguran una buena audiencia en el prime time.

Pero, ¿qué pasa con la gente que al día siguiente tiene que ir a trabajar? ¿Qué pasa con los niños, que no pueden disfrutar del espectáculo deportivo por ser horas intempestivas para ellos? ¿Qué pasa con los periódicos, que tienen que trabajar a marchas forzadas, y en muchos casos, disminuyendo su calidad? Parece que sólo importa el interés privado de la televisión. O al menos prevalece sobre el interés general, el de la mayoría. Yo no propongo jugar a las tres de la tarde -como en Inglaterra-, pero las siete de la tarde puede ser una hora adecuada para jugar. Y siendo muy permisivos, el horario Champions (20.45 h.) debería ser el límite aceptable.

La pandilla de la Uni

Publicado en Personal el Julio 18, 2008 por Juan Carlos González

No hace ni tres semanas que acabamos los exámenes, pero ya echaba de menos las reuniones con la gente de la Uni. Cenamos en casa de Esther (¡esa loca anfitriona!), y después, nos relajamos jugando al Party. Sólo estuvimos siete. Pero claro, somos tantos, que es muy difícil que nos juntemos todos. Y sobre todo, en verano, porque muchos se han alejado del trasiego de la capital para realizar sus prácticas en sus pueblos y ciudades. Aunque también los hay que se dedican a descansar y no más.

Ya llevamos tres años de carrera. Hemos pasado el ecuador, en dos años (o antes) cada uno emprenderá su vida profesional lejos de los demás. Es algo que debemos asumir, y por eso, tenemos que ser conscientes de que los dos años que nos quedan debemos convertirlos en maravillosos. Para eso, espero que volvamos a viajar el próximo curso. El viaje de ecuador nos marcó. No sé si fue por la atmósfera tunecina o simplemente por convivir 24 horas al día con un grupo excepcional. Cada uno con sus virtudes y defectos, pero nos compenetramos y nos complementamos.

Espero que mi propuesta del viaje de trópico de Capricornio (el nombre es una simple excusa) se lleve a cabo. El destino da igual, porque lo que importa de verdad es la compañía. Los viajes sirven para unir o separar. O te conviertes en íntimo de alguien o acabas hasta el gorro de él. Túnez nos unió (a algunos de forma literal), y desde entonces nos convertimos en El club de las 7.

La reunión de anoche me hace reflexionar. ¿Hasta cuándo durarán nuestras quedadas? ¿Se acabará todo una vez que salgamos de la universidad? Los que ya han pasado por ese tramo de la vida me aseguran que sí, que después cada uno tirará por su lado y sólo mantendremos el contacto con tres o cuatro compañeros. Ojalá se equivoquen. Ojalá El club de las 7 no termine con el quinto curso. Los viajes que hagamos en estos dos años ayudarán a prolongar la unión. Y si no, siempre nos quedará la casa de Esther. Y la casa de Carlos, la otra sede oficial de El club de las 7.