Nadal, ¡esa máquina!
Domingo de agosto. Domingo de puente para muchos. Y domingo de dormir poco. Al que se le ocurriera transnochar anoche (como a mí) hoy se le tiene que haber hecho eterno el día. Pero ha merecido la pena. Cuatro medallas más para España. En un día hemos conseguido una presea más que en los ocho días anteriores de competición. Así somos los españoles, de la pobreza a la euforia en un par de minutos.
Tenemos la obligación de dar la enhorabuena a los medallistas de hoy: Vivi Ruano y Anabel Medina, que han logrado la plata en el dobles femenino; Gervasio Deferr, que realizó un ejercicio de oro en suelo, pero que tuvo que conformarse con la plata; Iker Martínez y Xabi Fernández, que todavía están a la espera de saber si son oro o plata; y sobre todo, Rafa Nadal, el número uno del tenis mundial que también lo es del tenis olímpico. ¡Qué máquina!

Llegó cansado, dubitativo, pero ha salido sonriente y ganador. Las dos semanas en la Villa Olímpica le han servido para darse cuenta de lo que representa en el mundo del deporte. Que todos los deportistas de España y del resto del mundo tuvieran al mismo nivel el objetivo de lograr una medalla como el de hacerse una foto con Rafa Nadal deja muy claro que es un icono del deporte mundial. Además, en las entrevistas que publica MARCA durante los Juegos, cuando se les pregunta a los deportistas cuál es el récord que les gustaría tener en su poder, la mayoría contesta: ser el número uno del tenis durante más semanas.
Rafa ha devuelto al tenis a lo más alto en nuestro país. Pero también en el mundo entero. Ha conquistado para siempre el corazón de los parisinos, de los ingleses y de los norteamericanos. Porque los partidos de Nadal son muy seguidos en EE.UU., y ante la ausencia de un tenista yankee que sobresalga, todos apoyan a nuestro Rafa. Incluso Michael Phelps, el mejor deportista en la historia de los Juegos Olímpicos, ha declarado que uno de los mejores momentos de su estancia en la Villa Olímpica fue la foto que se hizo con Nadal.
Rafa Nadal es una máquina de jugar al tenis y de saber estar en el lugar que le corresponde. Sólo tiene 22 años, así que ojalá nos dure muchos años. Si sigue así, se convertirá en el mejor deportista español de todos los tiempos. De momento, yo puedo decir que he visto a Nadal ganar cuatro Roland Garros, un Wimbledon y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Rafa, ¡esa máquina!, suma y sigue.
Agosto 17, 2008 a 9:58 pm
Sencillamente PERFECTO! Lo de Rafa y lo tuyo. No se puede decir nada negativo de Nadal. Es un auténtico orgullo que los españoles contemos con un deportista así entre nosotros. A parte de ser un grandísimo jugador, que a los datos me remito, demuestra que es una magnífica persona. Defiende a su país allá dónde va y siempre muestra su máxima humildad, así que no me extraña que todos los jugadores quisieran hacerse una foto con este crack! Ojalá podamos seguir disfrutando mucho mucho tiempo de sus hazañas pero, como tú dices, lo que ya ha hecho no se lo quita nadie. Y desde luego, no es poco. ARRIBA RAFA!!! TE QUEREMOS!!!