Archivos para Noviembre, 2008

Crisis

Publicado en fútbol con etiquetas , , , , , , , , , , , el Noviembre 12, 2008 por Juan Carlos González

En mi cabeza y en el Real Madrid. Empiezo por la mía, que parece que se va solucionando. A veces, llevar tantas cosas entre manos me agobia y me veo incapaz de llegar a todo. Supongo que habrá más días de esos, pero lamentándome no soluciono nada. El único remedio es trabajar hasta que suene la campana y en ese momento veremos los resultados. Aunque siempre he sido luchador y ambicioso, me parece que tendré que aceptar que alguna asignatura viajará a septiembre. Y tengo que comprender que no pasa nada por eso. Siempre y cuando no abuse y deje de presentarme a bastantes. Así que de momento voy a intentar ir a todas. Ya habrá tiempo de arrojar la toalla o de que me arrojen del caballo.

Y vamos con el Real Madrid, que no me da nada más que disgustos. La eliminación en la Copa del Rey ha sido lo más penoso de este equipo en mucho tiempo. Y eso que estuvimos tres años sin ganar ni un título e hicimos bastantes ridículos por distintos campos de España. Pero caer en una eliminatoria a dos partidos con la vuelta en el Bernabéu es sonrojante cuanto menos. Y encima ha recibido seis goles en 180 minutos.

No sé cómo se va a solucionar esto. De momento, mi apoyo a Schuster ya ha sido retirado. No por el mal juego ni por los fallos defensivos ni por la eliminación contra el Irún, sino por la apatía con la que se está mostrando últimamente. De atacar cuando era asediado ha pasado a quedarse inmóvil antes, durante y después de los partidos, sin reaccionar a los golpes que recibe. Yo no quiero un Schuster apático. Para eso que se vaya. Que no espere a que lo echen, que se vaya si tan claro tiene que no quiere seguir.

Aunque no tengo claro que lo vayan a echar. Calderón y Mijatovic necesitan un mal resultado en Liga y otro recital del Barça para echarlo. O que el Madrid no pase a los octavos de la Champions. Ahora mismo, cuando el Madrid está a sólo dos puntos del Barça es muy difícil que se arriesguen. Aunque también les animo a ello si es lo que tienen en mente. El problema está en encontrar un sustituto de garantías y que acepte el cargo. Yo no le echo la culpa a Schuster, porque este verano se hartó de decir que necesitaba refuerzos. Pero si el alemán no se ve capacitado para sacar esto adelante, que renuncie y que deje paso a otro que tenga más fuerza de voluntad.

Por cierto, no quiero acabar sin reconocer el pundonor de Raúl. Fue el único que se salvó, junto al canterano Bueno (¡vaya golazo para estrenarse!). El capitán jugó toda la segunda parte con la rodilla dolorida, no hay más que ver los gestos de dolor en su cara en muchos lances del partido. Pero él sabía que era el único que podría remontar el partido, porque nadie siente la camiseta y el escudo como él. Por eso es tan grande. Y por eso hoy muchos se han tenido que callar, porque han comprobado que los males del Madrid no proceden de Raúl. Claro, que criticar al ‘7′ cuando no lo está haciendo bien es lo fácil. Y mientras, los demás se van de rositas.

Me cuesta estudiar

Publicado en Personal el Noviembre 7, 2008 por Juan Carlos González

Cuando uno está acostumbrado a estudiar sólo dos veces al año, febrero y junio, le cuesta ponerse a hincar los codos a mediados de noviembre, como si no hubiera otra cosa que hacer a estas alturas del año. Pero Bolonia y su intención de hacer trabajar a los alumnos día sí y día también ya está vigente para algunas asignaturas y no queda otra que tirar hacia delante y concentrar las neuronas en los apuntes.

Cosa bastante difícil. Los arranques de los periodos de exámenes siempre me cuestan mucho, sobre todo porque la moral está por los suelos (“y me tengo que tirar un mes así…”). Pero ahora sólo es un examen, con mucho contenido, pero sólo un examen. El problema es el poco tiempo que le queda a uno para estudiar.

“Esta universidad no es para los que pretenden estudiar y trabajar a la vez”, nos dijo un profesor (del que casi nadie guarda un buen recuerdo) el primer año de carrera. Ahora que estoy trabajando y estudiando al mismo tiempo me doy cuenta de que la amenaza iba en serio. Menos mal que en el trabajo son flexibles y me ofrecen la mejor solución para mí. Que no es otra que sacrificar los fines de semana. Tranquilidad y buenos alimentos. De otras peores hemos salido. Ya veremos la luz que nos guíe hacia la solución de todos los problemas. Y si no, siempre quedará septiembre…

Una bonita historia

Publicado en Personal el Noviembre 5, 2008 por Juan Carlos González

El otro día me contaron una bonita historia de amor y/o desamor, según la persona y la interpretación. Me gustó tanto que quería hacerme eco de ella y que no vaya volando con el viento que se lleva las hojas de los árboles en este tiempo otoñal.

Él y ella eran dos amigos. Bastante amigos, de esos que se cuentan muchas cosas. No todo, pero sí gran parte. Hasta los enredos amorosos. Esa amistad fue afianzándose durante los meses, porque ambos comparten visiones de la vida parecidas y diversos gustos.

El tiempo se encargó de unirles cada vez más, hasta superar el límite de sólo la amistad y entrar en el peligroso terreno del algo más. ¿Qué hacer? ¿Continuar hasta donde se llegue o frenar y apagar ese sentimiento incipiente? Él lo tuvo claro: seguir. Entre otras cosas, porque de no haberlo hecho, se habría traicionado a sí mismo.

Ella cada vez se sentía más a gusto con él. Le encantaba cómo la trataba y lo bien que se comportaba con ella. Y también comenzó a plantearse saltar la valla de la amistad. Se sentía feliz a su lado, pero no siempre, no a todas horas, y eso la atemorizó. Comenzaron sus dudas, sí o no, qué hago.

Él la invitó a pasar una noche en su casa, y ella aceptó. Él la sorprendió con un bonito detalle y ella se quedó sin palabras. Él le confesó su amor y ella sacó a relucir su indecisión. Tengo dudas. Necesito estar segura al cien por cien de que quiero dar el paso. Necesito estar segura de que no será efímero, que mi sentimiento estará ahí cuando pase el tiempo.

Pasaron una noche mágica. Los dos felices, olvidándose del resto del mundo. Pero unos días después todo cambió. Ella empezó a agobiarse, cada vez tenía más dudas en su cabeza y quería salir corriendo, huir, no dar explicaciones. Se sentó con él y le dijo que no podía ser. Que habían llegado demasiado lejos, que ellos siempre fueron amigos y se habían aventurado en un mundo que no les correspondía.

Cuando me contaron esta historia quedé fascinado. Me pareció muy bonita, preciosa. Y saqué una conclusión: un triste final no tiene por qué estropear una bonita historia. En el recuerdo quedará la bonita historia, nada más.

Lo necesitaba

Publicado en Personal el Noviembre 2, 2008 por Juan Carlos González

Necesitaba una buena dosis de pueblo. Cuando lo habitual se convierte en esporádico, se disfruta mucho más. Y un mes y medio sin ir por La Mancha era demasiado. Lo malo es que hasta la próxima visita pasará otro mes y medio, como mínimo. Llegar allí y no parar entre ver a la familia y a los amigos me ha repuesto las pilas, a pesar de no descansar nada. Hay vitaminas que aportan más que las horas de sueño.

Y es que después de tanto tiempo sin vernos había que ponerse al día, profundizar en los avances y dar y recibir consejos. Algunas novedades me han sorprendido y otras me han disgustado, porque las discusiones entre amigos sólo traen problemas y hay que buscar la solución rápidamente. Que no pase a más, no merece la pena.

Hicimos lo de siempre, nada nuevo, pero es lo que nos gusta. No es la primera vez que sólo vamos a casa para dormir y tardamos diez minutos desde que nos levantamos hasta que salimos por la puerta. No es la primera vez que nos tomamos unas buenas y largas cañas en los bares. No es la primera vez que tengo que organizar el botellón porque si no, no lo hace nadie. No es la primera vez que nos hartamos a reír en el corral del Cano. No es la primera vez que comparto una larga charla con mi mejor amigo con una copa y un cigarro de por medio. No es la primera vez que me voy más tarde de lo que debería. No es la primera vez que cuando llego a casa me cae una pequeña bronca. No es la primera vez que pasamos un domingo resacoso. No es la primera vez que me da pena venirme de allí para continuar con la rutina.

Necesitaba hacer eso, lo de siempre. Aunque los excesos se pagan al día siguiente. Pero una vez cada cierto tiempo se puede aceptar. Lo importante es todo lo demás: las vivencias, los secretos, los problemas, los consejos, los deseos, las soluciones… la amistad de toda la vida.