Un punto débil del Real Madrid
El Atlético sigue alargando su leyenda del ‘Pupas’. Ayer mereció ganar (e incluso golear) pero el balón, que es el dueño de este deporte, no quiso involucrarse en una pelea de vecinos. El Kun estuvo soberbio aprovechando la velocidad que ha recuperado y puso contra las cuerdas a un Madrid que debe dar gracias por el punto conseguido. Pero las incontables ocasiones rojiblancas se explican por el juego de los blancos.
El Real Madrid no tuvo más remedio que salir a buscar al Atleti, porque Abel mandó a los suyos estar replegados atrás para aprovechar las contras. Ese estilo de juego le hace mucho daño a los madridistas y ayer se volvió a demostrar. El Madrid sabe jugar al contraataque pero no defenderlos. Si a eso le sumamos que no estaba su mejor defensa, Pepe, el peligro para Casillas aumenta por tres.
El equipo blanco estaba partido en dos y ni la recolocación del inconmensurable Lass en el mediocentro taponó las rápidas ocasiones atléticas. Lo peor de todo para los intereses madridistas es que el Liverpool volverá a jugar como en la ida, es decir, sólido atrás y con las esperanzas en la velocidad de Torres para marcar y sentenciar la eliminatoria. El Madrid lo tendrá difícil para abrir huecos en el mágico Anfield.
