Felicidades, Carlos

2 de mayo de 1996. Mi memoria es muy selectiva y sólo recuerda las grandes ocasiones. Y esa fecha está grabada en mi mente como el día que conocí a Carlos Peño,  mi mejor amigo. Yo tenía 8 años, ese día era fiesta en Madrid y por la tarde me fui con mi prima al colegio. Tenía Plástica y Educación Física. Y ahí conocí a los que hoy son mis amigos de toda la vida.

Entre ellos, había un chaval con el pelo a tazón. Desde un primer momento conectamos muy bien y ya llevamos 13 años compartiendo nuestra vida. Hemos pasado por todo juntos, hemos ido aprendiendo de la vida juntos y hoy somos lo que somos por crecer juntos.

En contra de mucha gente, yo siempre digo que los buenos amigos tienen que estar en los momentos malos… y en los buenos. Tienen que saber consolar tus lágrimas cuando lo pasas mal, pero también tienen que aceptar un cubata para celebrar la felicidad. Pues Carlos y yo llevamos muchas copas y muchos llantos juntos. 13 años…

Le fallé una vez, en la adolescencia. Y es de lo que más me arrepiento en mi vida. Él lo sabe, no sé por qué lo hice. Pero en el paraíso también llueve de vez en cuando. Nos hemos hecho mayores, ya no somos los niñatos que pensaban que la vida estaba para desfasar. Ahora tenemos preocupaciones por mil temas diferentes y ahí estamos los dos, compartiendo todo.

En una ocasión, lo pasó muy mal. Y yo siempre estuve ahí. Cuando yo lo necesitaba, él también me cogía el teléfono. A pesar de la distancia y de los años, nos seguimos teniendo el uno al otro. Y espero que sea para toda la vida, porque Carlos es muy grande y en parte hoy soy lo que soy gracias a él.

P.D: Muchas felicidades, hermano. Disfruta de tus 21. Que cumplas muchos más, que yo los vea y que sigamos compartiendo todo. Porque tú y yo no podemos estar separados. Este año ha sido muy duro, te he visto muy poco, pero hemos tirado de teléfono porque nos necesitamos. ¡Felicidades!

Fotos 286

Escribe un comentario