Es un hasta luego

El 30 de junio acabó un año maravilloso. Fue mi último día en la redacción de Marca, a la que espero volver algún día. Después de 365 días, mi contrato de becario se acabó sin posibilidad de renovarse por la grave crisis que tenemos sobre nuestras cabezas.

En este año he crecido y he madurado gracias al trabajo. He hecho el tránsito hacia la vida adulta, la de sacrificar tiempo de sueño para poder cumplir con el resto de obligaciones, la de perder tiempo de ocio por cuestiones laborales, la de actuar sin posibilidad moral de quejarse.

De Marca me llevo todo lo positivo, porque no hay nada negativo. Entré como corrector. Leía una media de 30 páginas diarias, señalaba los fallos con bolígrafo rojo y entregaba la hoja al redactor correspondiente. En plan profesor de primaria.

La suerte me acompañó dos meses después y fui a parar a la página web. Un mes a prueba para poder quedarme durante el curso… y objetivo superado. Luego vinieron nueve meses de compaginar universidad y trabajo, pero se superaron todas las expectativas. Todo salió más que bien.

Cuando entré en los muros de esa redacción, sabía que yo sólo quería ser periodista deportivo. Ahora ya lo soy. Y de allí me llevo la amistad de muchos compañeros. El ambiente de gente joven y amante del deporte que se respira allí creo que es difícil de igualar. Por eso quiero darles las gracias a todos, porque me han tratado como uno más y hemos compartido muchas horas y muchos goles juntos.

La suerte profesional ha vuelto a perseguirme para darme una nueva oportunidad y evitar que me aburra en verano. Los tres meses de calor los pasaré en La Sexta. He empezado en el departamento de realización… pero en deportes (obvio). Me lo estoy tomando como un curso para aprender a montar y editar vídeos. Hoy en día, el oficio del periodista no se lleva a cabo con una libreta y un boli. Hace falta saber escribir, saber locutar, saber montar… saber pensar para todos los medios. El periodista multimediático, así lo llaman en las facultades.

No sé qué pasará en el futuro. No me corresponde a mí saberlo. Pero sí sé lo que siento y lo que me ilusiona (aunque el tiempo puede cambiarlo). Y a día de hoy puedo decir que espero volver algún día a Marca. Han quedado contentos conmigo y yo con ellos. Espero que no fuera un adiós, sólo un hasta luego.

P.D: Entre tantas emociones de los últimos días también tuvo su momento este vídeo del Real Madrid, creado como aperitivo en las presentaciones estratosféricas de los nuevos jugadores del club blanco. Hablaré pronto de ello y de la gestión de Florentino Pérez, que tiene material para rellenar horas de televisión y de radio, páginas de periódicos y también bytes en este blog.

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