Confirmado: lo de Lyon fue un nubarrón. Las críticas arreciaron tras perder en Champions, pero el Real Madrid (y Pellegrini) las ha callado con dos goleadas en Liga. Empieza a salir el sol en el Bernabéu. Los dos próximos partidos (Sevilla y Olympique) traerán la primavera o prolongarán el frío invierno.
En Tenerife, los blancos demostraron que las maldiciones son para los periodistas y la afición. Las buenas noticias se acumularon en el Heliodoro Rodríguez López. Higuaín sigue demostrando sus progresos y ya roza el sobresaliente. Con los dos goles de ayer, lleva 16 y está en posición de luchar por el Pichichi.
También se van las nubes que hay sobre la cabeza de Kaká. Al brasileño todavía le queda para llegar al nivel que se le espera, pero muestra mejoría. Y se está abonando al gol. Como Cristiano, que en Tenerife marcó de penalti sin que nadie se atreviera a chistarle.
Para redondear un día perfecto, Raúl volvió a marcar cuatro meses después (los que lleva sin jugar de titular). Fue un gol de los suyos de toda la vida. Desmarque al primer palo, anticipándose a la defensa rival. Su mente sigue yendo más rápido que la de los demás. El capitán ya es el tercer máximo goleador histórico de la Liga (227 goles) y el tercer jugador que más partidos ha disputado (542). Insisto: se valorará su obra cuando lo deje. Entonces el sol brillará menos.
En la 91/92, el Real Madrid se dejó remontar un 0-2. El gol que culminó la catástrofe fue el más ridículo de la historia del club de Chamartín. Los madridistas todavía siguen sin entender por qué Buyo hizo aquello. Él dice que fue el sol. Ya da igual. Al año siguiente se repitió la historia. El Madrid perdió 2-0 y la Liga volvió a volar a Barcelona.
La calidad del francés está fuera de toda duda, pero al de Los Palacios se le ve algo especial desde que debutó en Primera (noviembre de 2003) con 18 años recién cumplidos. Su desborde, su velocidad y su descaro le han acompañado durante estos seis años. Pero también un lastre: sus crisis de ansiedad. 
El Barça se hizo con el control del balón, pero los alemanes presionaban y corrían a un ritmo que pocos podían esperar. El Stuttgart está discreto este año, va noveno en la Bundesliga, pero contra el campeón de Europa mostró su mejor cara. Veloces en cada contra, hacían temblar al aficionado culé cada vez que rondaban la portería de Valdés.
En estos seis meses ha recibido algunas críticas por su carácter individualista. Y hasta eso lo ha superado ya. Marcó el primero, dio el tercero, inició la jugada del cuarto, regaló el quinto y provocó el penalti del sexto. Todo lo que pasaba en el ataque del Real Madrid acababa en las botas amarillas del portugués, que demostró su solidaridad con su ciudad natal, Madeira, a la que dedicó su gol.
Con el comienzo de la Liga, vinieron semanas de nerviosismo en Can Barça. La derrota en Soria (1-0 contra el Numancia) eclipsó el buen juego mostrado. Ocurrió lo mismo con el empate del Racing de Santander en el Camp Nou. Las dudas sobre Guardiola, que empezaban a cobrar fuerza, se disiparon con el 1-6 de Gijón. Ahí comenzó la escalada hacia el éxito.
Primero, declaró que su proyecto era el mejor de los últimos quince años. Eso, mal tomado, es menospreciar a todos los equipos del Real Madrid desde 1995. Las críticas fueron a más. Ahora, el chileno dice que “si no ganamos la Liga o la Champions no nos podremos comparar con ningún equipo del Real Madrid que haya ganado una de estas competiciones”. Obvio.
De la derrota en Lyon, Pellegrini tuvo su parcela de culpa, pero los principales responsables fueron los futbolistas. ¿Cuántos errores cometió el entrenador? Dos. ¿Cuáles? Poner a Marcelo de lateral izquierdo y alinear a Diarrá. ¿Por qué? Marcelo no es un jugador válido para el Real Madrid (¿por qué le van a renovar?) y si tiene que jugar, debe hacerlo de interior, donde el caos que protagoniza puede ser un arma de despiste para los rivales. En cuanto a lo de Diarrá, Pellegrini le dio la titularidad al malí cuando llevaba dos meses sin salir de inicio. Si tenía tan claro que iba a jugar en Lyon, ¿por qué no lo alineó también contra el Xerez para ir ensayando?