El Barça es el equipo perfecto. Todo funciona. Messi es el Balón de Oro y Guardiola, el mejor entrenador del mundo. Lo son porque ganaron la Liga y la Champions en el mes de mayo. Después han seguido ganando todo lo que han jugado. Desde agosto les ayuda a ganar un hombre cuyo fichaje era discutido: Cesc Fàbregas.
Ya estaban Xavi, Iniesta, Thiago… ¿para qué traer a Cesc? Además, salía caro. ¿Sería un buen fichaje? Es complicado llegar a un equipo perfecto y destacar. Pues Fàbregas está brillando en este Barça pluscuamperfecto. Ya están Xavi e Iniesta, pues nos inventamos a Cesc de falso nueve. Eso pensaron Guardiola y Tito Vilanova.
Cesc está aprendiendo más que nunca en su vida. Ha aprendido a jugar de atacante, a culminar las jugadas, a ser vertical, a marcar goles. Es el segundo máximo goleador del Barça, por detrás de Messi. Lleva 14 esta temporada, de los cuales 9 han sido en Liga. Su récord en la Premier está en 16 (temporada 2009/2010). Su promedio está claramente por encima de su mejor registro, es decir, batirá su récord personal. Cuando parecía que Fàbregas sólo podía ser un centrocampista, llega al Barça y se convierte en un delantero. Es la Cescvolution.
