He sido uno más del rebaño y he ido a ver Avatar en 3D. Todo el mundo habla de ella y quien no la ha visto no existe. Así que ya puedo opinar sobre ella y sobre los premios que está consiguiendo.
Me llevé una decepción. Esperaba algo más que grandes efectos especiales y la tecnología 3D. Pensaba que habría giros inesperados, pero es una historia que ya se ha contado antes. El conocimiento científico frente al colonialismo militar, aunque llevado de forma original a un nuevo universo fenomenalmente construido.
En el cine existen diversos gustos y los míos se orientan hacia los buenos guiones, con historias antes no narradas (o mostradas de otra manera), con puntos de giro que el espectador no se espere y con finales grandiosos. Y Avatar sólo son luces en tres dimensiones.
Simplemente, es una historia de indios contra vaqueros que transcurre en un nuevo planeta, Pandora. Nada original, la lucha del bien contra el mal. Parece que se premia más la recreación de universos ficticios que los buenos guiones. Si no, no se explica que le hayan dado el Globo de Oro a la mejor película de 2009 (y lo que viene). Cría fama (James Cameron) y hagas lo que hagas todo estará bien. ¿El final? En el cine siempre ganan los buenos.
Tengo a Billy Wilder en la más alta consideración. Para mí, es uno de los mejores directores de la historia y padre del suspense, junto a Alfred Hitchcock. Cada película que veo suya me parece mejor que la anterior. Perdición, El apartamento, Primera plana…
Million Dollar Baby (2004) me sorprendió gratamente. Aunque puede ser algo predecible, está tan bien contada que emociona igualmente. Además, ver al gran Clint Eastwood llorar parte el corazón. Ya espero con impaciencia su próxima película, Invictus, sobre Nelson Mandela. Por cierto, ahora salen muchas listas con las mejores películas de la década, como la de
También he visto una de los hermanos Coen, Quemar después de leer (Burn after reading, 2008). Me la recomendó un amigo, pero yo no la recomiendo. Es un popurrí, no sabes si tomártela en serio o en broma, va de aquí para allá y no sacas nada en claro. Es una comedia, pero las subtramas no llegan a conectarse en un lugar concreto. Creo que veré No es país para viejos y después volveré a valorar a los Coen.
En estos días de semivacaciones, frío, lluvia, nieve y viento, me vuelvo cinéfilo y clasicómano. El otro día me vi El Padrino y anoche me atreví con Casablanca (1942). Dentro de seis meses, si todo va bien, me licenciaré en Periodismo y Comunicación Audiovisual, y tengo varias cuentas pendientes con la segunda rama. La carrera ha provocado que me interese más por el cine y quiero descubrir los clásicos de los que todos hablan.