Acaba el año y hacemos balance. Para mí, el 2009 ha sido un año normal, ni el mejor ni el peor de mi vida. Lo recordaré por ser el año que adelgacé bastante por tanto estrés, que empecé mi quinto y último año de carrera, que mi padre nos dio un susto que gracias a Dios no fue nada, que acabé en Marca y empecé en La Sexta, que pasé unas vacaciones formidables en Alemania, que descuidé a los amigos del pueblo pero que aprendimos a aprovechar los pocos momentos, que cometí locuras y comprendí que debía comenzar a madurar. Un año normal. Pero la normalidad no es mala, sino todo lo contrario. Lo extraordinario puede ser mejor o peor que lo normal, así que debemos valorar la norma más de lo que lo hacemos. Sobre todo los que no podemos tener ninguna queja.
El mundo recordará el 2009 como el año de la gripe A, de la muerte de Michael Jackson, de la continuación de la gran crisis mundial, de los cuatro millones de parados en España, de la crisis de Honduras, de Patxi López como lehendakari, de los escándalos de Berlusconi, del secuestro del Alakrana, del Nobel de la Paz de Obama, del XX aniversario de la caída del Muro de Berlín, de la huelga de hambre de Aminatu Haidar y de muchas otras cosas más.
En el deporte, el 2009 pasará a la historia como el año que el Barça ganó seis copas, que Bolt voló aún más, que un español ganó por primera vez un anillo de la NBA, que España ganó su primer Eurobasket, que Federer le recuperó el número uno a Nadal, que Armstrong sufrió su primera derrota en un Tour, que Fernando Alonso fichó por Ferrari y que Florentino Pérez volvió a la presidencia del Real Madrid.
Hola al 2010
Quizás es porque el 10 es mi número favorito, pero tengo buenos presentimientos para el año que comienza mañana. Aunque también pienso en lo que lleva diciendo mi padre desde hace más de una década: “Ya veremos cómo estamos en el 2010″. La situación es mala, eso es cierto, pero puede ser el año del hundimiento o de la recuperación. Esperemos que sea lo segundo. Pero por encima de cualquier deseo, lo prioritario es tener salud. Todo lo demás es un premio. ¡Feliz año nuevo a todos!