El Imperio del toque toma París

No nos esforzamos mucho, pero tampoco fue necesario. España ganó en Francia 42 años después, con sólo unas pequeñas gotas de esa esencia del toque sobre la que ha construido su imperio. Somos muy superiores al resto y cómo sea la gestión de esa calidad definirá si cumplimos el sueño de nuestra vida futbolística.

Como Francia, nuestros rivales en el Mundial intentarán presionar durante los primeros 20 minutos. Luego desistirán para dejarnos el balón y habrá que abrir los muros. En París, se encargaron de ello entre Iniesta, Silva y Villa (¡y que el Real Madrid pagara 35 millones por Benzema y no 45 por el Guaje…!).

Cuando España consigue ponerse por delante en el marcador, su único rival es la relajación. En Saint-Denis hubo ratos de distracciones y fallos que no se pueden tolerar en una fase final. De hecho, Del Bosque dijo nada más acabar el partido: “Ha habido cosas buenas, pero también malas”.

La excusa que tienen los jugadores era el resultado y la insultante superioridad en el juego. Por eso decidieron dedicarse a las florituras y a pensar en sus equipos, pues en los próximos 80 días se juegan la temporada. Si hubiera sido un partido de Mundial, seguro que se habrían exprimido más y Francia habría resultado humillada.

Mientras intentamos combatir el mono de Mundial, habrá que quedarse con las perlas positivas: la pólvora de Villa, la exquisitez de Silva, el bólido de Navas y la seguridad defensiva fueron lo más destacado en el día que el Imperio del toque tomó París y fue despedido entre vítores de “olé, olé”.

Nada que objetar

Siempre se ha dicho que cada español tiene su propia Selección. A día de hoy, saldrían más de 45 millones de posibilidades. Pero la que ha dado Del Bosque este viernes, la última antes del Mundial, es la más coherente. No hay nada que objetar.

El bloque está definido, si es que no lo están los 23. La plaza más inestable es la de Negredo. El delantero madrileño es el elegido por el momento, aunque Fernando Llorente también tiene opciones; le quedan tres meses para intentar entrar en el selecto grupo.

El resto parecen fijos, salvo lesiones o bajones de forma estrepitosos. El tercer portero será Diego López, aunque yo no descartaría a Palop. Ya fue a la Eurocopa a última hora y dejó buen recuerdo entre todos sus compañeros. Puso su veteranía al servicio del equipo. Y este año todo son elogios a su excepcional temporada.

Además, me agrada que vaya Güiza. Yo  he sido muy crítico con él en último año y medio, porque creo que su rendimiento está por debajo de su talento. Pero es necesario en esta Selección. Es un delantero diferente a todos los demás, ideal para entrar en las segundas partes y aprovechar huecos. Como en aquel gol que le marcó a Rusia en la semifinal de la Eurocopa. Ojalá nos dé el mismo resultado.

Volvemos al paraíso

La Selección española regresa mañana a Viena, su paraíso. En el Ernst Happel, estadio que debemos visitar todos los futboleros españoles al menos una vez en la vida, España disputará un amistoso contra Austria para rememorar aquel glorioso mes de junio de 2008.

Quien no se emocione con este resumen de la Eurocopa es que no es español, como diría el gran Camacho.

Por cierto, me gustaría que España vuelva a jugar en el País Vasco. También que la Vuelta desfile por aquellas tierras. Sería una buena señal. Pero sinceramente creo que todavía tardaremos en verla cumplida.

Casillas, centenario y querido

Casillas jugará mañana su partido número 100 con la Selección española, frente a la Argentina de Maradona. Pronto superará a Raúl (102) y a no mucho tardar a Zubizarreta (126). Cuando eso ocurra, a todo el mundo le gustará que Iker se convierta en el jugador con más partidos de España.

A sus 28 años, sigue igual de humilde y modesto que hace diez, cuando debutó en el Real Madrid. Ha sabido llevar la fama y no descentrarse. Mantiene los amigos de toda la vida y es un ejemplo a seguir para todos. Un chaval de Móstoles que llega a lo más alto gracias a esfuerzo y talento.

No creo que Casillas caiga mal a nadie. Es el yerno perfecto, que dicen muchos. No da problemas, es honesto, va siempre de cara y asume sus errores. Impecable comportamiento dentro y fuera de los terrenos de juego.

Ya no es un niño. Quizás se haya dejado la barba para reivindicar su madurez. Capitán de la Selección, su imagen levantando la Eurocopa ya es historia de este país. Y él uno de sus protagonistas. Por el bien de su equipo y de España, que Iker siga así por mucho tiempo: parando como nadie y querido por todos.

La camiseta del Mundial

“Años 80″. Es lo primero que he pensado cuando he visto la equipación de la Selección española para el Mundial 2010. Un rojo más vivo, un azul más claro y la camiseta de Casillas recordando la de Arconada. Me gusta más que la que llevamos a Sudáfrica para la Confederaciones. Pero me sigo quedando con la que nos dio la gloria en Viena. Si la nueva camiseta quiere entrar en la historia, deberá venir con una bola del mundo dorada de vuelta a España.

Una España de diez

En esta España de flauta y pandereta, sólo podemos sacar pecho cuando hablamos de deporte y, concretamente, desde hace año y medio, de fútbol. Jugamos como los ángeles sin que nadie pueda robarnos el balón. La excelencia que nunca habíamos imaginado es nuestra, de la Selección, el equipo de todos. Ese grupo de jóvenes talentosos es lo que más nos une, en lo que nadie se pone en desacuerdo. Al eterno éxito de la Eurocopa queremos unir el cetro mundial. El primer tramo del camino ya está teñido de oro: diez victorias en diez partidos de clasificación. Nunca nadie lo logró.

El último paso estaba en Bosnia, donde España ganó 2-5 a la selección local, que intenta olvidar las secuelas de la guerra. Piqué, Silva, Negredo (2) y Mata marcaron los goles para los nuestros, mientras que Dzeko y Misimovic animaron la fiesta bosnia. En aquel país están más cerca que nunca de disputar un Mundial, aunque la repesca será dura para ellos.

Si se clasifican, se encontrarán allí con la impecable España, la de los récords. Con esta victoria, es la cuarta selección en la historia que consigue ganar todos los partidos de clasificación, pero la primera que tiene que disputar diez partidos. La Brasil del 70 (campeona) sólo tuvo que jugar 6, la Alemania del 82 (subcampeona) disputó 8, al igual que la Holanda actual. Por tanto, nadie que tuviera que jugar diez partidos para clasificarse los había ganado todos.

Por racha, por resultados y por juego, somos favoritos. En un Mundial juegan más factores, pero si el físico nos respeta, puede que dentro de nueve meses se cumpla el sueño de la España futbolística, la única que hoy en día es un diez.

¡El oro estaba en Polonia!

¡Campeones! Tenían razón: el oro no estaba en Moscú, estaba en Polonia. Después de seis subcampeonatos, por fin hemos ganado una final de un Europeo. Arrasamos a Serbia (85-63) y nos quitamos la espina de hace un par de años, cuando nuestro oro se marchó de Madrid y nos tuvimos que conformar con la plata.

Pero no ha sido como otras veces. No nos hemos paseado durante todo el torneo. Parecía imposible, pero estuvimos a punto de caer en la primera fase. La segunda no comenzó mucho mejor, y tras la derrota frente a Turquía, la confianza desapareció. Muchos dirán ahora: “Los que perdisteis la fe en este equipo…”. Todo el mundo perdió la fe, hasta los propios jugadores, y todos juntos la hemos recuperado en cinco partidos de ensueño.

Marc Gasol prendió una mecha que se apagó al día siguiente con una reunión. Las cosas a la cara y ahora todos a meter canastas. Un parcial de 23-0 frente a Lituania nos ayudó a ver la luz. Luego dejamos en el camino a Polonia para pasar como cuartos (y últimos) de grupo.

Después, nos cargamos a la imbatida Francia de Tony Parker. Lo celebramos porque somos españoles y nuestra selección es la mejor. Pero fue injusto. Nos hemos quejado muchas veces en el fútbol de que llegábamos primeros en la fase de grupo y en los cruces venía una selección que había pinchado (Francia, Italia, Alemania…) y que nos dejaba fuera a las primeras de cambio.

Eso hicimos nosotros con Francia, después con Grecia y en la final con Serbia. Pero justo en esos partidos recuperamos nuestro gran nivel, el de las exhibiciones. Todos se recuperaron a tiempo para remar en la misma dirección, pero lo de Pau Gasol es espectacular. Cómo se nota cuándo está y cuándo no en la cancha. Es increíble. MVP sin discusión, se ha cobrado la venganza por aquel tiro errado frente a Rusia en la final del Eurobasket de Madrid.

Llegamos como favoritos y nos vamos con el oro colgado del cuello. Entre medias, las debilidades fortalecieron a esta selección de ganadores. Al igual que los de fútbol, porque hoy nos vamos a la cama siendo campeones de Europa en fútbol y baloncesto. ¡Gracias, campeones!

Nos la quieren liar

Ya estamos otra vez. Que si España es un país racista, que si la Policía abusa de poder con los extranjeros… tenemos un pasado xenófobo y violento, pero España ha cambiado, a pesar de lo que piensan los que se creen más avanzados en Europa y en el mundo. Entre ayer y hoy nos han llegado dos acusaciones de racismo y de abuso de autoridad que manchan la imagen de nuestro país.

Este año estamos siendo los reyes del deporte mundial. Hemos ganado casi todo y nuestros aficionados no han dejado malos recados por ahí, al estilo de otros seguidores extranjeros. Sin embargo, ahora llega la selección inglesa de fútbol y dice que quiere jugar un partido amistoso contra España, pero no en el Bernabéu, que ahí son racistas. Tontos hay en todos los sitios y no creo que la solución sea llevarse el amistoso a otra ciudad.

Y la UEFA decide sancionar al Atlético de Madrid cerrando el estadio Vicente Calderón por dos partidos. Los incidentes contra el Olympique de Marsella fueron provocados por los propios hinchas franceses. Si después la Policía se excedió en su represión, no corresponde a un organismo futbolístico juzgarlo. Aunque en el informe de la UEFA no aparecen motivos concretos, vuelve a aparecer el comodín de los gritos racistas. Yo vi el partido y no recuerdo tal circunstancia, y sí que la grada rojiblanca gritó ‘Kun, Kun, Kun’ cuando marcó el argentino. ¿No habrán confundido ese grito de ánimo con el ‘Uh, uh, uh’ racista?

Está claro que nos la quieren liar por todos los lados. Un amigo me ha apuntado que se debe a los Juegos Olímpicos. EE.UU. le regaló el voto a Londres para que fuera sede de los Juegos de 2012. Ahora los ingleses le quieren devolver el favor manchando a nuestro país para facilitar el camino a Chicago para organizar los de 2016. Al principio me parecía increíble, pero según se están desarrollando los acontecimientos me lo empiezo a creer. Necesitamos que las autoridades deportivas y gubernamentales tomen cartas en el asunto, porque la envidia y los intereses económicos de otros países se están cargando nuestro trabajo de varias décadas.

Así ganamos la Eurocopa

Hace unos días, el blog Mata-dor mostró en exclusiva algunos vídeos de la selección española de fútbol durante su estancia en la Eurocopa. Como esos vídeos están en youtube, todos podemos hacer uso de ellos. Y yo no voy a ser menos. Aquí dejo el vídeo que más me ha impresionado: los jugadores cantan en el autobús la canción Se parece más a ti de Jambao.

Es espectacular ver a nuestros internacionales disfrutando con esa canción. Al principio del vídeo, nada más comenzar la canción, se vuelven locos y demuestran que se saben la letra. Estos chicos fueron un equipo dentro y fuera del terreno de juego. La verdad es que es un orgullo que hubiese tan buen rollo en ese campeonato. Y he de reconocer que ésa fue una de las claves del éxito. Para que no os olvidéis de aquel maravilloso mes de junio, dadle al play.