El sueño Mundial de España

Mañana es el sorteo de la primera fase del Mundial 2010. Es el comienzo de un sueño, que, ¿por qué no?, puede llegar a hacerse realidad. Ya se cumplió el sueño europeo hace un año y medio.

Mañana también comienza la final de la Copa Davis. Aquí somos aún más favoritos. Jugamos en casa y nuestros tenistas son mejores.

Menos mal que en deportes somos una potencia, porque de política, mejor no hablar. Sólo hay que ver a la ministra de Cultura que tenemos…

Nadal sigue sin volver

Nos duele, pero Rafa Nadal sigue sin volver. Su gran inicio de 2009 se oscureció de repente en Roland Garros, cuando perdió de manera sorprendente ante Robin Soderling. Hoy, el sueco ha vuelto a ser su verdugo y le ha ganado el primer partido de la Copa Masters por un doble 6-4.

Cuando perdió por primera vez en París, después de cuatro títulos consecutivos, aparecieron los problemas de rodilla y los personales. Su físico le dio un primer aviso serio. No podía seguir ese ritmo. No debía ambicionar a jugarlo y ganarlo todo. Su mente nos recordó que tiene derecho a sufrir por problemas cotidianos y familiares, como hacemos nosotros. Muchas veces tendemos a pensar que un deportista de élite no se puede quejar. Quizá no a nivel profesional, pero fuera de la competición es una persona normal. Al menos, la mayoría lo son.

Tras renunciar a defender Wimbledon, reapareció en agosto, casi tres meses después. Desde entonces: cuartos de final en Montreal, semifinales en Cincinnati, US Open, Pekín y París y final en Shanghai. No ha vuelto a ganar, aunque ha estado cerca. Le falta esa chispa que siempre tuvo y que aún no ha recuperado.

Con la derrota de hoy tiene difícil pasar a semifinales, porque Davydenko y, sobre todo, Djokovic aprovecharán el mínimo fallo para dejarle fuera. El gran Nadal, el que todos admiramos, todavía no ha vuelto. Para lograrlo necesita el apoyo y el cariño de todos. Igual que tú y que yo.

Se va para volver

Ana Ivanovic ha decidido retirarse de forma indefinida del mundo del tenis. Después de caer en la primera ronda del US Open, la serbia, de 21 años, prefiere apartarse durante un tiempo. Llevaba varios meses sin lograr buenos resultados y sin encontrar el porqué a sus escasos triunfos.

En 2008, Ivanovic ganó Roland Garros y se aupó al número uno de la clasificación de la WTA. Pero, desde entonces, no ha levantado cabeza. Estar en lo más alto de la lista no le dio suerte y no ha pasado de cuarta ronda en los seis Grand Slam que ha disputado desde junio del año pasado.

Ha cambiado de entrenador y ha perdido la confianza en su juego. Cuando fallaba bolas fáciles, se ponía nerviosa y buscaba un guiño en su banquillo. Pero tantos errores le han llevado a tomar la decisión de parar, de descansar, de reflexionar y de volver para comenzar la reconquista del número uno.

Su belleza ha facilitado que se la compare con tenistas como Kournikova o Sharapova. Pero Ana tiene que claro que no tiene nada que ver con la moda ni con el mundo fuera del tenis. Que nadie piense que esta chica no va a volver a las pistas y se desviará por un nuevo camino más glamuroso. Su pasión es el tenis y, durante este tiempo de asueto, encontrará el camino de vuelta a lo más alto. “Mi físico está en un nivel, mi cabeza en otro y mi juego en otro”, ha reconocido. Cuando todo coincida, Ana volverá para ganar. ¡Ánimo!

El fútbol fue justo, el tenis no

Comencemos por lo malo para acabar con lo bueno y dejarnos buen sabor de boca. Minutos antes del derbi madrileño, todos vibramos con Rafa Nadal y su fuerza de voluntad. Empezó ganando, pero perdió el segundo set y ayer Rafa no estaba para batallas largas. El balazo que tiene en el hombro izquierdo le hizo jugar mermado y no pudo superarlo. Pero debemos quedarnos con la casta, la fortaleza y el orgullo del número uno del mundo, que no se rinde ni aunque le paguen. Ayer remó para ahogarse en la orilla, pero como ha avistado tierra en tantas ocasiones esta temporada, el número uno lo tiene seguro hasta 2009… mínimo.

Y después llegó el Atleti-Real Madrid, donde la justicia sí hizo acto de presencia. El Madrid fue superior en todo el partido, sobre todo en la primera parte. Marcó en el primer minuto y luego le anularon dos goles tan legales como la Aspirina. Para colmo, el árbitro expulsó de forma injusta a Van Nistelrooy para compensar la correcta roja a Perea. Así son los árbitros, que compensan cuando no tienen motivos.

En la segunda parte, el Madrid se echó atrás y jugó sus cartas al contragolpe. No salió bien y la cosa se puso mal cuando Simao marcó de falta directa. Entonces el Madrid tiró del orgullo que había mostrado Nadal un par de horas antes. Se lanzó al ataque porque el partido había sido suyo y no se podía escapar ahora. Lo consiguió con un penalti en el último minuto del partido. El fútbol por fin hizo justicia. Y es que hay cosas que simplemente debemos dejar que pasen, porque son justas y merecidas.

Ya está aquí el derbi… y el tenis

Como hace dos semanas que nos abandonó la Liga, el derbi madrileño ha perdido intensidad previa. De haber sido una semana normal, se habría estado calentando el partido de lunes a viernes sin parar. Pero las selecciones nos hacen desconectar y ahora nos encontramos sin calentar con este partidazo. Atleti-Madrid. Aspiración o confirmación. Tranquilidad o ansiedad. Veremos.

La sanción de la UEFA al Atleti ha quitado presión al derbi, porque hasta los madridistas sentíamos que era una injusticia, y cuando se tratan materias morales no hay colores por medio. Pero eso ya es historia interrumpida, porque la sanción se ha aplazado y porque esta noche toca fútbol sin acompañamientos. Sólo fútbol. Sólo rivales. Pero no sólo tres puntos en juego. También se apuestan la honra.

Pero, para que no se me enfaden, también toca hablar de tenis. Estamos disfrutando mucho con el Masters Series de Madrid, y ya vemos más cerca la final soñada. Nadal-Federer en Madrid sería la culminación perfecta a este Masters Series que el año próximo sube de categoría. Hoy tenemos las semifinales y sabremos si la final es la deseada o no.

También quería referirme a las palabras de Toni Nadal antes del partido entre Rafa y Feliciano López: “No creo que Rafa termine el partido, le duele el hombro y se lo han dormido”. Explosivas declaraciones que después no se confirmaron, porque Rafa sabe que tiene en Madrid la oportunidad de asegurarse el número uno hasta final de año. Y un hombro no le va a parar.

La ilusión de un niño

Ver cómo tu hermano pequeño ve por primera vez a su ídolo en directo produce una sensación de satisfacción difícil de describir. Ayer lo llevé al Masters de tenis de Madrid, para que pudiera ver a Rafa Nadal, su ídolo y de muchos de los jóvenes de su edad. Ver su cara de felicidad, a la vez que de incredulidad, no tiene precio, como bien dice el famoso anuncio. “Es que esto es… ¡cómo mola!”. No acertaba a decir más palabras.

Y todo se lo debo a cierta persona que me sirvió en bandeja la oportunidad de hacer realidad uno de los sueños de mi hermano. Aunque ya se lo he dicho en persona, aprovecho para repetírselo, porque no sabe lo importante que ha sido para mí ver a mi hermano con esa sonrisa que casi no le cabía en los labios. ¡Gracias!

Esa cara de inocencia e ilusión es la misma que tenía yo la primera vez que vi un partido en el estadio Santiago Bernabéu. Miras con los ojos como platos todo lo que ocurre a tu alrededor, como si fuese un microuniverso en el que acabas de aterrizar y todo se escapa a tu pequeña razón.

Además, ayer también pude hacerme una foto con mi ídolo, Raúl. Siempre lo he admirado, y lo sigo haciendo. Y aunque la foto no es como yo la hubiese soñado, porque los guardaespaldas tienen como misión fastidiar ciertas ilusiones, sí que es verdad que puedo decir que tengo una foto con Raúl. Así que yo también cumplí la ilusión de mi niñez y adolescencia. Y es que, aunque crezcamos, debemos soñar y dejarnos llevar, y recibir todo lo bueno que nos llegue con la ilusión de un niño.

Domingo de deportes y periodismo

El fin de semana es el momento del deporte, por regla general. Y concretamente, el domingo, día en que la mayoría de la gente no trabaja y se acomoda en el sofá para disfrutar con el deporte y olvidarse de la rutina cotidiana. Sin embargo, los periodistas deportivos tenemos que estar al pie del cañón, esperando el relevo para iniciar el puerto. Y no es un puerto sencillo, porque los espectadores son más exigentes que las rampas del Angliru.

Ayer fue la primera vez que viví una jornada de fútbol íntegra desde la redacción de Marca.com. ¡Y qué follón! Cuántas cosas hay que escribir, actualizar y aclarar. La mayoría de los redactores se encarga de los partidos de fútbol, pero detrás hay mucho más trabajo, porque luego hay declaraciones e intenciones. Tanto lío hay que ni siquiera te enteras de los resultados, hasta que más tarde, ya tranquilo, paras, respiras y los ves. Además, siempre hay temas por proponer, como el que se me ocurrió a mí: comparar el partido de Higuaín y Raúl. No salió como yo esperaba, pero hay que ser profesional ante todo. Aunque te sangren los dedos mientras escribes eso.

Antes tuvimos tenis, y el gran Rafa Nadal abrió la puerta grande de Las Ventas, que lleva directamente a Argentina, pero a una superficie rápida, adiós a la querida tierra batida. Y también vimos cómo terminaba la última etapa de la Vuelta a España, edición que será recordada por la primera ronda española que consigue Contador y que completa su triple corona.

Sin embargo, las portadas de todos los periódicos deportivos de este lunes son para el Madrid y el Barça, en definitiva, para el fútbol. Para un día que pueden abrir con dos logros de nuestro deporte, prefieren poner en portada la Liga. No sé si el lector prefiere eso, pero quizás habría que recordar que Contador se ha convertido en el quinto ciclista de la historia -primer español- en apuntar las Tres Grandes en su palmarés. Y en sólo 14 meses… Yo le dedico la foto de hoy.

Fútbol, tenis y ciclismo

No hay nada para volver a la normalidad como un fin de semana intensamente deportivo. Y éste es uno de ellos. Además de la jornada de Liga, la Copa Davis se colará por nuestros televisores desde la arena de Las Ventas, y cerca de allí, los ciclistas pedalean hacia a última etapa de la Vuelta ciclista a España. Nos acostaremos con deporte y nos depertaremos con él, como si de una fiel esposa se tratara. Por tanto, no podemos ser desagradecidos, así que después durante el día debemos permanecer a su lado.

La jornada de Liga se presenta interesante. Veremos si el Barça es capaz por fin de ganar su primer partido, si el Madrid puntúa lejos del Bernabéu, si al Espanyol no le tiemblan las piernas y sigue invicto, si el Atleti sale con la actitud de Eindhoven o con la de Valladolid, si el Depor hace de Riazor un fortín, si Emery logra engrasar la máquina del Valencia, si el Sporting estrena su casillero de puntos, si el derbi sevillano sólo nos brinda espectáculo futbolístico y se ahorra la vergüenza callejera… Se pueden ver muchas cosas en una jornada de Liga.

Pero desde hoy ya tenemos la Davis. Esa competición que tanto gusta en España, sobre todo cuando se trata de semifinales y final. Desde que España se adjudicó su primera Ensaladera allá por el año 2000, esta competición me trae los recuerdos de aquella final contra Australia, que fue el momento en el que me terminé de enganchar al tenis. Luego ya vino la primera con Nadal, en el 2004, y ahora tenemos la oportunidad de lograr la tercera. Tenemos al mejor tenista del mundo, con eso nos debe bastar.

Y mañana llega la etapa que decidirá la Vuelta a España. Una cronoescalada de 12 kilómetros que, en teoría, debe servir como homenaje para el pistolero de Pinto, el gran Alberto Contador. Si no hay sorpresas, el corredor de Astana logrará la triple corona: Tour, Giro y Vuelta. Casi nada. Pero todavía quedan kilómetros hasta llegar a Madrid. Cuando cruce la última línea de meta podrá levantar los brazos y disparar al aire. El que se aburra este fin de semana no sabe lo que quiere.

Vuelvo… en cuatro días

Llegan mis vacaciones. Serán cuatro días. Desde hoy y hasta el próximo martes me iré a perderme en La Mancha, tierra de gigantes, Quijotes y Dulcineas. En concreto, a Villafranca de los Caballeros, a 14 kilómetros de Alcázar de San Juan, el posible lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes. ¿Sorprendidos? Algún día hablaré de esta hipótesis, porque a mi juicio no es nada descabellada. Eso explicaría el gran conocimiento de Cervantes de toda la región manchega.

En cualquier caso, este post es para comunicar que me merezco unas vacaciones, aunque sean muy cortas. Después de estar todo el verano trabajando, creo que me puedo permitir este lujo. Además, tengo que recordaros que terminé los exámenes un sábado 28 de junio (un día antes del glorioso en que España ganó la Eurocopa) y comencé mi andadura como correcto en MARCA el lunes 30. También me servirán estos días para celebrar mi traspaso a MARCA.com, asimilarlo y pensar nuevas ideas, porque estoy “a contrarreloj”, según el director, y me juego seguir en octubre.

Necesito desconectar del trabajo y de todo. Aislarme y disfrutar sin tensiones ni presiones. Y es lo que pienso hacer desde hoy y hasta el martes por la noche. Volveré a escribir para el miércoles. Hasta entonces tenemos un menú deportivo muy apetitoso: las etapas de este fin de semana de la Vuelta a España (por cierto, en MARCA.com realicé un reportaje sobre el temido Angliru), el regreso de la Liga, los grandes premios de Fórmula 1 y motociclismo, la Copa Federación de tenis, el comienzo de la Liga Asobal… Os dejo en buena compañía. Pasadlo bien.

Nadal, ¡esa máquina!

Domingo de agosto. Domingo de puente para muchos. Y domingo de dormir poco. Al que se le ocurriera transnochar anoche (como a mí) hoy se le tiene que haber hecho eterno el día. Pero ha merecido la pena. Cuatro medallas más para España. En un día hemos conseguido una presea más que en los ocho días anteriores de competición. Así somos los españoles, de la pobreza a la euforia en un par de minutos.

Tenemos la obligación de dar la enhorabuena a los medallistas de hoy: Vivi Ruano y Anabel Medina, que han logrado la plata en el dobles femenino; Gervasio Deferr, que realizó un ejercicio de oro en suelo, pero que tuvo que conformarse con la plata; Iker Martínez y Xabi Fernández, que todavía están a la espera de saber si son oro o plata; y sobre todo, Rafa Nadal, el número uno del tenis mundial que también lo es del tenis olímpico. ¡Qué máquina!

Llegó cansado, dubitativo, pero ha salido sonriente y ganador. Las dos semanas en la Villa Olímpica le han servido para darse cuenta de lo que representa en el mundo del deporte. Que todos los deportistas de España y del resto del mundo tuvieran al mismo nivel el objetivo de lograr una medalla como el de hacerse una foto con Rafa Nadal deja muy claro que es un icono del deporte mundial. Además, en las entrevistas que publica MARCA durante los Juegos, cuando se les pregunta a los deportistas cuál es el récord que les gustaría tener en su poder, la mayoría contesta: ser el número uno del tenis durante más semanas.

Rafa ha devuelto al tenis a lo más alto en nuestro país. Pero también en el mundo entero. Ha conquistado para siempre el corazón de los parisinos, de los ingleses y de los norteamericanos. Porque los partidos de Nadal son muy seguidos en EE.UU., y ante la ausencia de un tenista yankee que sobresalga, todos apoyan a nuestro Rafa. Incluso Michael Phelps, el mejor deportista en la historia de los Juegos Olímpicos, ha declarado que uno de los mejores momentos de su estancia en la Villa Olímpica fue la foto que se hizo con Nadal.

Rafa Nadal es una máquina de jugar al tenis y de saber estar en el lugar que le corresponde. Sólo tiene 22 años, así que ojalá nos dure muchos años. Si sigue así, se convertirá en el mejor deportista español de todos los tiempos. De momento, yo puedo decir que he visto a Nadal ganar cuatro Roland Garros, un Wimbledon y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Rafa, ¡esa máquina!, suma y sigue.