Vinagre para despertar

Tomo prestada la frase de mi compañero Jorge Vicente tras el gol del empate del Real Madrid: “De verdad, si no les echan vinagre a estos tíos no despiertan”. Los blancos se pasaron 53 minutos viéndolas venir y no fueron a por ellas hasta que Barral puso por delante al Sporting.

Esa actitud de pensar que la inercia resolverá el partido puede acabar mal. Habrá días que no funcione, que no sea suficiente. La mala suerte del Sporting fue marcar cuando todavía quedaban casi 40 minutos para el final del partido. Hirió el orgullo madridista demasiado pronto.

Es criticable la actitud previa al gol, pero también es elogiable la respuesta al golpe. En tres minutos, los de Pellegrini, oscuros en su juego, ya habían dado la vuelta al marcador. Van der Vaart reconoció después que tocó un poco el balón con la mano en el gol del empate, aunque bien se podría pensar que sólo lo hizo para proteger sus nobles partes.

En el segundo gol, Cristiano se elevó por encima de todos para que Xabi Alonso marcara. Higuaín siguió sumando con un gran gol desde fuera del área. El Madrid cumplió con apuros y encara líder siete días que aclararán muchas cosas: visita a la poco propicia plaza del Coliseum y derbi contra el Atlético en casa. Semana decisiva, con o sin vinagre.

La lesión del sospechoso

Kaká no viajará a Valladolid por una sobrecarga muscular en su muslo izquierdo, según el parte médico. Ésa es la versión oficial. Pero también es lícito pensar que se trate de un castigo. Los gestos de enfado por su cambio en la Champions, las críticas instantáneas de su asesor y de su mujer a Pellegrini en twitter y su escaso rendimiento son motivos suficientes para creer que el chileno haya dejado fuera de la lista a Kaká.

Las lesiones en el Madrid esta temporada se están convirtiendo en verdaderos misterios. Hay hematomas que duran tres meses (Guti), pubalgias de mes y medio (Benzema) y ahora contracturas inoportunas tras la eliminación en Champions. Lo del ’14′ no se lo creyó nadie, aun a riesgo de irse a recoger amapolas; lo del francés parece esconder algo más, quizás un aumento de peso y pérdida de forma; y lo de Kaká, al que apuntan muchas críticas, va por el mismo camino de la sospecha.

La baja del brasileño es una buena noticia para Van der Vaart. El holandés rozó el sobresaliente durante el mes que fue titular en ausencia del ’8′ y ahora tiene una nueva oportunidad. Pellegrini sabe que en estos dos meses se juega la Liga y su futuro, por eso no tendrá ninguna consideración con nadie. A partir de ahora, sólo jugará quien se lo merezca de verdad. Y si Kaká no hace méritos, catará el banquillo.

El ex del Milan lleva siete meses intentando adaptarse a la Liga Española sin resultados. Las sensaciones son mediocres y sus registros, los peores desde la temporada 2004/05. No hay salvación posible para él. Por precio y rendimiento, se está convirtiendo en el principal sospechoso al que apuntar. Y esta inoportuna lesión no le ayudará a lavar su imagen.

El holandés paciente

La remontada contra el Sevilla ha reforzado al grupo entero, pero hay dos jugadores del Real Madrid que han sido ensalzados por encima del resto: Guti y Van der Vaart. Me alegra lo del holandés, que en verano era el primer transferible (Granero jugó con su 23 en la pretemporada) y ahora marca goles decisivos.

Él siempre quiso quedarse, pero dejó claro que aceptaría la decisión del club. Quizás fue esa actitud, diferente a la que tomaron sus compatriotas Sneijder y Robben, la que terminó por convencer a la directiva. Van der Vaart podría ser un buen recambio para Kaká y apenas levantaría la voz. Un buen chico.

Personalmente, Rafa lo pasó mal por la enfermedad de su mujer. Con ella ya recuperada, el destino le regaló un mes de titular en el equipo. Kaká tuvo que parar por su pubalgia y el holandés rindió en esos partidos mejor de lo que había mostrado el brasileño.

Con la vuelta del ’8′, Van der Vaart volvió al banquillo. No protestó. Y no lo hará jamás. Juega cuando le ponen y rinde como pocos con un fútbol dinámico. Hasta marca goles decisivos. Si está mejor que Kaká, ¿por qué no puede ser titular? Sería el premio justo para un noble y paciente holandés.

Fútbol y corazón

Le hacía falta al Real Madrid una victoria así. Necesitaba un episodio épico para volver a enamorar a los corazones exigentes, esos a los que no les valen los datos. El buen fútbol del equipo contra el Sevilla, de lo mejor este año, se unió a los goles de última hora. Fútbol y corazón, todo en uno.

El resultado del Barça durmió al Madrid. Vio demasiado cerca el liderato y no supo cómo reaccionar. Por eso empezó perdiendo tan pronto. El Sevilla se encerró tras el gol y los blancos comenzaron a hilar pases y jugadas. El final de la primera parte fue espléndido, pero también lo fue Palop.

La segunda mitad trajo el fallo de Casillas en el gol de Dragutinovic. El liderato se esfumaba y Pellegrini dio entrada a Guti y Van der Vaart. El chileno acertó con el doble cambio y merece las felicitaciones correspondientes. El ’14′ actuó de abrelatas, vio los pocos huecos que dejaba el Sevilla y así fueron llegando un reguero de oportunidades. Sólo entraron tres, pero pudieron haber sido ocho.

Cristiano y Ramos marcaron en tres minutos y quedaba media hora para lograr la remontada. La grada también puso de su parte. Decía el otro día Florentino Pérez que el Madrid lleva en su ADN la palabra Europa. También guarda el cromosoma de las remontadas. Cuando hay posibilidad de conseguir una, el Bernabéu se viste de una mágica mística que logra milagros.

El de ayer llegó en el descuento y lo culminó Van der Vaart. Había vuelto a ocurrir: el Madrid había remontado y se colocaba líder, en una noche de fútbol, goles, épica y corazón. “¡Así gana el Madrid!”, que diría el Bernabéu.

Seis

Menos mal que la pasión futbolera calienta estos días de frío siberiano. Ayer por la tarde vimos un hito histórico: la primera vez que un equipo ganaba los seis títulos posibles en un mismo año. Fue a última hora, en el 89′, cuando Pedrito, perdón, Pedro, marcó el gol que llevaba el partido a la prórroga. Ahí apareció el que no lo había hecho antes y debía hacerlo, Leo Messi. El reciente Balón de Oro se tiró para empujar el balón con el escudo, con el corazón y con el alma. 2-1 y leyenda.

Luego vimos las lágrimas de Guardiola. Pep cogió un gran equipo autocomplaciente y lo volvió competitivo gracias a sus dotes para la motivación. Se quitó del medio a los estorbos y este verano al ausente de feeling, pero todo sigue funcionando igual. El Barça de las 6 Copas ya quedará para el recuerdo. Dentro de 50 años, nos referiremos a él como aquel gran equipo que cuajó un fútbol de salón y lo arrasó todo.

Mientras el Barça levantaba su título en Abu Dhabi, el Real Madrid le envió un mensaje: “Cuando volváis, aquí estaremos nosotros para luchar cuerpo a cuerpo”. Los blancos, por aquello de los vasos comunicantes, también se abonaron al 6. Un 6-0 que deja a Pellegrini en muy buen lugar después de tantas críticas. Por fin se ha encontrado el equipo ideal, aunque le ha costado mucho dar con él.

Higuaín volvió a demostrar que va para estrella mundial. Van der Vaart marcó dos goles. Me alegro por él, porque es el ejemplo de la constancia. Cuando era el primero en la lista para salir en verano, no abrió la boca, siguió trabajando y hoy le llega la recompensa. Cristiano Ronaldo también se lució, aunque me irrita esa ansiedad por tener que marcar él. Los pases de gol cuentan igual para el equipo. En cualquier caso, parece que el 2010 nos deparará un duelo exquisito entre Barça y Madrid en la Liga. Y quién sabe si también en la final del Bernabéu…

Muchas críticas a Schuster

Vuelvo a retomar la temática deportiva. Estos días han recaído muchas críticas sobre Bernd Schuster por dos razones: quejarse del arbitraje contra el Atlético y por su planteamiento en el partido de Turín. Y no estoy de acuerdo con nada de eso. Reconozco que tengo una fe en el entrenador alemán un poco injustificada, pero vino para sustituir a Capello y eso es una bendición.

Me parecen bien las quejas de Schuster sobre el arbitraje de Clos Gómez. La cuestión es ser objetivos. O se habla de los árbitros o no se habla. Lo que no puede ser es que sólo se hable de ellos cuando se pierde. La grandeza de Schuster fue quejarse el día que ganó. Ahora bien, cuando le favorezcan también debería decirlo.

Tampoco estoy de acuerdo con las críticas que recibió por el partido contra la Juve. El equipo jugó mal en la primera parte. Sin embargo, en la segunda hizo un buen juego, tuvo oportunidades, pero el balón no quiso entrar. ¿Qué culpa tiene Schuster de que Sneijder se pasee durante la primera parte y se luzca en la segunda? ¿O de que Van der Vaart no bajara a echar una mano en el primer tiempo? Un centro del campo con Gago, Sneijder y Van der Vaart acumula mucha calidad.

Hay gente que le tiene ganas a Schuster y no sé por qué. En un año ganó una Liga casi sin forzar la máquina. Ha mantenido la unidad dentro del vestuario y el compromiso en el campo. Vale que no ha logrado la excelencia que le exigía Calderón, pero que nadie me diga que este Madrid no juega mejor que el de Capello, porque no hay color.

Problemón

Vuelvo de dos días de desconexión y me encuentro con la grave lesión de Sneijder. Problemón. El jugador más completo de la plantilla del Madrid se pasará entre tres y seis meses de baja (o más), con lo que eso supone para este equipo, a mi juicio, un tanto incompleto. Aparte de una hipotética lesión de Iker Casillas, la de Sneijder es la que más daño hará al Madrid. Sólo hay que recordar que el jugador holandés se pasó un mes y medio de baja la temporada pasada. Ese intervalo de tiempo coincidió con el bache del Madrid en la Liga -el Barça redujo de 8 a 2 puntos la diferencia- y con la eliminación en la Champions a manos de la Roma.

Así que ahora toca remangarse y buscar soluciones. Porque eso de no traer incorporaciones no entra en ninguna cabeza medio decente. Más que nada, porque hay que mejorar un equipo cuya directiva se obceca en defender por haber ganado dos Ligas consecutivas. Por supuesto que no quitaré mérito a esos dos campeonatos, pero la competencia de los rivales no fue sangrienta. Este año, todos esos rivales se han reforzado en todas las posiciones y con grandes jugadores. Pero el Madrid se queda al margen de la evolución, sabedor de que a día de hoy es el rey y seguro de que las mutaciones de los demás no alterarán el orden biológico de la Liga. Pues menos seguridad en sí mismos, porque el reinado futbolístico es el más efímero que existe.

Volviendo a la lesión de Sneijder, hoy sabremos para cuántos meses estará en el dique seco. Pero no hay que olvidar que la rodilla es una zona complicada. No sólo estará tres, cuatro o seis meses de baja, sino que luego tardará otros tantos en recobrar la forma y la confianza en sus huesos. Ya les pasó a Etoo, Xavi, Raúl… Espero que no tenga tocado el ligamento cruzado, porque entonces me parece que nos despedimos de Sneijder para todo el año. Al menos del Sneijder que hemos conocido esta temporada.

Su relevo natural es Van der Vaart, que acaba de confirmar su fichaje por el club blanco. Pero esa solución no es suficiente, hay que buscar más alternativas, las cuales deben ser eficientes y lo más baratas posibles. Porque nadie está libre de una lesión. La suerte para los blancos es que se ha producido casi un mes antes de empezar la Liga. ¿Qué hubiera pasado si se lesiona el 1 de septiembre? Todo, por la mala planificación de la directiva, porque el entrenador ya dijo que necesitaba refuerzos.

El Madrid se enreda

Y mucho. Todavía no hay ninguna novedad en la plantilla blanca, y algunos empiezan a ponerse nerviosos. Es lógico, porque durante el verano sólo los fichajes son capaces de sofocar el calor y refrescar las miras de la siguiente temporada. Y en esa guerra psicológica, el Madrid no hace más que enredar con Cristiano Ronaldo. Yo no sé si al final vendrá o no (en la redacción de MARCA tampoco se tiene seguro, aunque apuestan por verle vestido de blanco), pero creo que deberían fijarse otros objetivos, venga o no el crack portugués.

El Real Madrid necesita algo más que Cristiano Ronaldo. Calderón sabe que el fantasma de Kakà le persigue como si fuera su sombra, y la única manera de darle esquinazo es traer al jugador del Manchester. Eso cree él, aunque yo le propongo: ¿no sería más eficaz construir un equipo campeón de Europa? El madridismo, que es muy exigente, está ávido de celebrar la Décima. Pero el equipo lleva demostrando durante cuatro años que todavía no está preparado para reinar en Europa. Gobierna en España, pero el continente son palabras mayores.

Entonces, ¿cómo se puede mejorar los octavos de final, ronda en la que el Madrid se estrella desde la catástrofe de Mónaco? Se logrará dar un paso adelante si se refuerza el equipo en el campo y no en las revistas del corazón. Odio el aire de estrella que se le otorga a Cristiano Ronaldo y él acepta encantado. Me recuerda mucho al estilo de Beckham, lo cual no es nada halagüeño para los intereses blancos. Claro, que si pagan por ti casi 100 millones de euros y te conviertes en el fichaje más caro de la historia, te volverías igual de idiota.

Mientras, Calderón y Mijatovic se olvidan de posiciones desvalidas a día de hoy. La defensa, que estuvo excepcional la temporada pasada, puede acusar bajas. Cannavaro afronta su última temporada en el Madrid, y las lesiones podrían convertirse en un compañero más, Metzelder disputó menos partidos que Ronaldinho en toda la temporada, Marcelo no termina de madurar y Salgado se agarra a la taquilla del vestuario para no salir del club. Sólo Ramos, Pepe y Heinze inspiran confianza a ciegas.

En el centro del campo, Gago, Diarrà y De la Red cubren la retaguardia, pero el salón de los artistas flaqueará en cuanto llegue un resbalón en forma de lesión. El año pasado, la eliminación en Champions y el bache en la Liga coincidieron con la baja de Sneijder. A Robben le apodan el extremo de cristal y Guti no mantendrá un nivel muy elevado. Primero, porque nunca lo ha hecho, y segundo, porque tiene un año más. La magia de Robinho puede emigrar a Londres (donde, personalmente, creo que puede chamuscarse), así que se necesitan refuerzos. Si quieren a Van der Vaart, que lo traigan ya. La diferencia entre traerle este año o el que viene es de cinco millones de euros. ¿Van a mirar la pela cuando quieren pagar 85 millones por C. Ronaldo?

Y la delantera también necesita un retoque. Van Nistelrooy y Raúl han funcionado muy bien los dos últimos años, pero Van Gol ya se perdió el último tramo de la temporada y no siempre el recambio saldrá atinado. Porque ese recambio es Higuaín, o como me gusta llamarlo, el hombre que sólo mete goles en primavera. Suena a guasa, pero está comprobado. Mírenlo. ¿Se imaginan a Villa vestido de blanco? ¿40 millones? ¿Qué son 40 millones por un jugador que siempre llega a los 18 goles en la Liga? ¿Y qué son 40 millones con tal de sofocar el bochorno veraniego incesante que sufren sus aficionados?